El último juego

El último juego

El último juego

–¿Puedes calmarte? –pregunta con fastidio el hombre vestido de negro –Es tan solo un juego–insiste a su acompañante quien lo observa.

–Para mí no lo es –replica el hombre de ojos azules mientras su contraparte se bufa– esta partida nos ha tomado siglos y ya me cansé de que hagas trampa –expresa molesto tomando una pieza del tablero para hacer un movimiento inesperado–

–¡La muerte! –susurra con sorpresa– No puedes mover esa pieza… no aún –exclama con preocupación mientras su rival sonríe complacido.

–Ha llegado la hora de terminar esta partida –responde tranquilamente mientras su oponente se mantiene en su ensimismamiento.

                Los segundos de silencio son interrumpidos por el rugir de la silla contra el piso cuando el hombre de ojos azules se levanta; su traje impecablemente blanco parece brillar con la luz mientras se acerca con paso ligero hasta su amigo.

–Es hora de irnos –exclama deteniéndose frente al asiento opuesto.

–Necesitamos terminar el juego.

–No, no tenemos que hacerlo. Ya hemos jugado suficiente.

–¿Y quién gana? Tiene que haber un ganador.

–Ellos ganan. Ahora podrán elegir su propio destino.

–No me agrada eso –expresa molesto mientras su compañero estalla en risa–

–Ya lo sé pero es como debe ser. Debemos dejar de preocuparnos por ellos –expone con calma– ¡Vamos! Enséñame ese local del que tanto hablas y olvidémonos de los juegos –declara mientras ambos comienzan a caminar– Sabes tan bien como yo que debe existir un equilibrio Lucifer y ahora sólo dependerá de ellos el mantenerlo.