El adiós

El adiós

El adiós

 

Silencio es lo único que Ellie ha recibido de quien debiera ser su esposo. Sentada frente al escritorio, su mirada se pierde en el infinito mientras en su mano sostiene un sobre iluminado vagamente por la única lámpara encendida en la habitación, insuficiente para alejar la penumbra que la arropa pero capaz de revelar una letra cursiva muy familiar para ella. Una carta es el medio elegido por ese hombre quien fue su príncipe azul y terminó convirtiéndose en un sapo que destrozó su corazón en el camino. Han pasado 5 años desde aquel día y el dolor que abraza cada parte de su alma despierta del sueño en que se mantuvo.

Ellie observa detenidamente el objeto en sus manos. Ella no se atrevió a abrir la carta cuando la recibió pero el pasar de los días no le ha otorgado más coraje, sigue siendo una niña asustada; quizás por eso él prefirió huir con la dama de honor el día antes de su boda. Las lágrimas comienzan a correr por sus mejillas como un mar interminable pero se reprende a si misma tras llorar varios minutos. Limpia su rostro con sus manos e inhala profundamente. La sensación de tranquilidad parece regresar a su ser como si sus lágrimas hubiesen sanado su alma.

Él no vale la pena –concluye decidida rompiendo la carta con furia como si eso la liberara de las cadenas que la mantenían atada al pasado y que ahora puede dejar atrás con una sonrisa victoriosa.