Prólogo

183 días de sodomía

Prólogo

Yoongi ; Agust ; Suga ; Yoonie ; Min y Yoonji eran sextillizos. Todos chicos, unos más especiales que otros, todos con gustos particulares, todos compartiendo un mismo deseo: compartir al más hermoso chico sobre la faz de la tierra.

Están perfectamente conscientes que lo que hacen es completamente ilegal, pero bueno, cuando se trata de placer no hay límite alguno para ellos. El fin no justifica los medios.

Con terribles secretos escondiéndose detrás de sus lindas sonrisas y correcta postura, no tienen problemas para cubrir todas las asquerosidades que han hecho en esta vida mereciendo el más puro y ardiente infierno.

Park Jimin es el cordero entre lobos. El pequeño chico que tendrá un amante distinto cada día, un sextillizo por cada día de la semana a excepción del último en el que podrá descansar. Terrible, ¿cierto? Podría serlo si el hermoso niño no fuese un obsesivo total con la sodomía, restregándose y enloqueciendo divinamente con su nuevo trabajo.

Pero cuando no hay límites ni control alguno, ¿qué se puede esperar entonces? ¿La muerte? El fino muro entre lo sano y lo descontrolado se derrumba con un suave empujón con el índice. El verdadero infierno comienza, el circo de las perversiones sexuales más descontroladas, bizarras y sin duda peligrosas jamás vistas.

¿Se atreve mi humilde lector a sumergirse en esta lectura tan peligrosa?

La tinta de la pluma no tendrá piedad al estrellarse en las frágiles hojas y contar con detalle lascivo cada día, cada perversión, cada orgía, cada descontrol, cada muerte, cada tragedia o detalle el cual le hará ver que, el ser humano, cuando su instinto animal es quien lo conduce, no hay poder humano que logre detener la furia del placer.

Parte I