Capítulo 19

Baby Heaven's In Your Eyes [Taekook//Vkook]

Capítulo 19

Realmente no pensó todo el plan; todo lo que sabía era que quería dejar su casa por un día o dos, tal vez asustar un poco a sus padres para que dejaran de pensar que él no era importante.


El único lugar que conocía (y en realidad quería ir) y que sus padres no podían encontrarlo, era la casa de Taehyung. A Jungkook le gustaba allí más de lo que le gustaba su propia casa.


Así que una vez que estuvo listo para irse, se sentó en su escritorio y escribió una pequeña nota a sus padres.


Me voy por un tiempo. Todavía voy a la escuela. No se molesten en buscarme.

Jungkook.


Era la cosa más estúpida que había hecho en su vida, pero estaba tan cegado por la furia y la tristeza que solo quería escapar por un tiempo.


Sin embargo, no le envió un mensaje a Taehyung, en caso de que decidiera arrepentirse porque era una mala idea. Después de dejar la nota en su escritorio (sabía que su madre entraba a su habitación por a mañana cuando no se presentaba a tiempo para el desayuno), se aseguró de que todos estuvieran en su habitación antes de irse.


Se escabulló por la parte de atrás y, después de asegurarse de cerrar la puerta con llave, comenzó a caminar por la calle hacia la casa de Taehyung.


Comenzó a llover, jodidamente por supuesto, porque Dios aparentemente lo odiaba. Estaba empapado y temblando cuando llegó a la casa de Taehyung alrededor de las once.


¿Debería tocar el timbre? ¿Debería llamar a Taehyung?


Eligió tocar el timbre, a diferencia de cualquier adolescente normal. No pasó mucho tiempo hasta que se abrió la puerta y la Sra. Lee se quedó allí, mirándolo fijamente.


—Um, hola. Estoy aquí... 


—Taehyung está arriba. Estoy a punto de irme. —Ella dijo, lanzándole una sonrisa triste antes de agarrar su bolso de la mesa de la cocina y partir.


Jungkook cerró la puerta con llave, se quitó la capucha y luego subió las escaleras. Golpeó la puerta de la habitación de Taehyung antes de abrirla lentamente.


—¿Jungkook? —Taehyung preguntó confundido, sus ojos se dirigieron hacia la bolsa de Jungkook.


—Sí. Uh. Hola. Yo como que... ¿Me escapé de casa? Mis padres eh.. realmente no tomaron bien la noticia y no pude soportarlo más. ¿Puedo quedarme aquí? Sé que es de repente y...


—Kookie está bien. —Taehyung aseguró y Jungkook suspiró aliviado. Sabía que cuando Taehyung lo llamaba Kookie, estaban bien.


—Bueno, voy a tomar una ducha ahora porque estoy completamente empapado en sudor y lluvia. —Jungkook dijo y Taehyung sonrió, volviendo a lo que parecía ser su tarea.


Él estaba haciendo la tarea a las 11 en punto. Wow.


Jungkook se bañó rápidamente y luego se puso unos pantalones Nike y el cómodo suéter gris de Taehyung.


—¿Qué haces? —preguntó mientras se acercaba por detrás de Taehyung, envolviendo sus brazos alrededor del cuello del mayor y aplastando sus mejillas juntas.


—Tarea.


—¿De que?


—Matemáticas. —Taehyung respondió, rodando los ojos.— Odio Matemáticas.


—¿No estás cansado?


—Un poco.


—¿Quieres que te haga café?


—¿Sabes siquiera cómo hacer café?


—No, pero puedo buscarlo en internet.


—Jesucristo.


—No te burles de mis habilidades, Kim o te envenenare el café.


—Ni siquiera lo beberé entonces.


Jungkook negó con la cabeza y se apartó de Taehyung, dando un paso para apoyarse en el escritorio y mirarlo.


—Entonces, ¿quieres que lo haga o no?


—Claro bebé, inténtalo y si morimos, que así sea.


—No seas tan dramático. —Jungkook se burló, tratando de contener su sonrisa ante el nombre cariñoso de Taehyung.


—¿Sabes cómo se ve una cafetera?


—Voy a golpear tu cara en la mesa. —Jungkook amenazó y Taehyung hizo un sonido burlón de miedo cuando Jungkook salió de la habitación.


Buscó "cómo hacer café" en Google mientras se apoyaba en el mostrador, y después de que estaba bastante seguro de haber comprendido el concepto, estuvo listo para hacerlo.


Diez minutos más tarde, tenía una taza de café lista y llamó a Taehyung para que bajara.


—¿No puedes traerlo? —Gritó Taehyung.


—¡NO! ¡Mueve tu trasero!


—Caramba, toma un calmante.


Taehyung bajó las escaleras y caminó hacia él antes de tomar la taza de la mano de Jungkook.


—Oh Dios mío. —Taehyung se atragantó tan pronto como tomó un sorbo.— Sabe a pies.


—No es así. Dame eso.


—¿No lo probaste antes de dármelo?


—¡No! Y ni siquiera esta tan m.. Oh, Cristo.


Jungkook escupió el café de vuelta en la taza antes de verterlo en el fregadero.


—Eso fue lo peor que he probado en mi vida. —Dijo Taehyung.— Resulta que tenía razón.


—Cállate.


—Si alguna vez cocinas, probablemente voy a tener una intoxicación alimentaria.


—Eres muy molesto. —dijo Jungkook, cruzando los brazos mientras se apoyaba en el mostrador.


—¿Lo soy? —Preguntó Taehyung, acercándose un poco más para que Jungkook se presionara contra el mostrador.


—Todo el tiempo.


—¿Entonces por qué viniste aquí?


«Porque me haces sentir seguro.

Y el hogar está donde sea que tú estés.»


—¿No puedes dejar de ser un sabelotodo durante unos cinco minutos?


—Nop. —Taehyung sonrió e inclinó la cabeza para presionar sus labios juntos.


El beso comenzó inocentemente; suaves besos y chuparse los labios al principio, pero luego se calentó más cuando la lengua de Taehyung abrió la boca de Jungkook.


Las manos de Jungkook inmediatamente rodearon el cuello de Taehyung y tiró de él lo más cerca posible, lo que hizo que sus entrepiernas se alinearan y presionaran una contra la otra.


Cuando la mano de Jungkook se deslizó por el pecho de Taehyung para meterse en sus pantalones, Taehyung le dio un manotazo en la mano.


—Quítate los pantalones, ya vuelvo. —Taehyung ordenó.


Jungkook frunció el ceño pero hizo lo que le dijo de todos modos, mientras Taehyung corrió hacia arriba a las escaleras como un loco. Volvió a bajar unos segundos después, sosteniendo un condón y una botella de lubricante en la mano. Los colocó en el mostrador junto a Jungkook.


El corazón de Jungkook comenzó a latir más rápido porque esto significaba que probablemente iban a tener relaciones sexuales. Otra vez. En la cocina.


Taehyung se arrodilló frente a él y rodeó con la boca la polla aún vestida de Jungkook durante un par de segundos antes de quitar por completo los calzoncillos.


La erección de Jungkook se liberó con fuerza y Taehyung levantó la vista para encontrarse con sus ojos antes de tomarlo en su boca. Jungkook cerró los ojos y dejó caer su cabeza hacia atrás ante la sensación.


—¿Mi boca se siente bien bebé? —Preguntó Taehyung y Jungkook asintió, abriendo los ojos para mirarlo.— ¿Quieres follarme la boca?


—Sí. —Respiró y lentamente comenzó a mover sus caderas hacia adelante hasta que la punta de su polla golpeó la parte posterior de la garganta de Taehyung repetidamente.


Él aceleró el ritmo una vez que Taehyung le aseguró que estaba bien, y muy pronto él se estaba corriendo en la garganta de Taehyung con un gemido, con las manos enredadas en su cabello.


Taehyung tragó todo y después de unos segundos se levantó. Acunó la barbilla de Jungkook, (mucho más suave que como su padre lo hizo hace unas horas), mientras juntaba sus bocas.


Frotó sus lenguas para que Jungkook pudiera saborearse a sí mismo con la lengua caliente de Taehyung.


—Sabes tan bien.


Jungkook tarareo en respuesta y lo ayudó a quitarse la camisa, y luego trabajó en el cinturón. Taehyung estaba claramente duro en sus pantalones, así que en el momento en que los calzoncillos se fueron su polla roja chocó con la de Jungkook.


—Mira lo bien que se ven nuestras pollas juntas. —Taehyung dijo con voz profunda antes de tomarlos a ambos en su enorme mano y sacudirlos lentamente.


Sus labios se encontraron a medio camino y ni siquiera era un beso, era solo una sucia maraña de lenguas y respiraciones.


Jungkook gruñó en protesta cuando Taehyung soltó sus pollas, pero luego se mordió el labio en el momento en que fue alzado en el mostrador, Taehyung le separó las piernas para poder pararse entre ellas.


Pasó sus manos por los muslos de Jungkook, luego por los costados y finalmente ahuecó su rostro. Inclinó la cabeza de Jungkook hacia un lado para poder pegar su boca a su piel.


—¡No me des un chupetón donde la gente pueda ver! —Jungkook dijo y trató de alejarlo.


—¿Por qué no? Quiero que la gente vea que a pesar de que rompiste con Miyeon, alguien todavía tiene derecho sobre ti.


—¿Crees que tú tienes derecho sobre mi? —Jungkook cuestionó y Taehyung asintió todavía en su cuello, chupándo la piel.


—¿No?


—No..no lo sé.


Jungkook estaba luchando para hablar porque la boca de Taehyung estaba en su cuello y una de sus manos en su espalda baja, la otra jugueteando en su agujero.


Cuando Taehyung apartó la cabeza del cuello de Jungkook, ya tenía dos dedos dentro, estirando lentamente a Jungkook. Tijereteando los dedos como sabía que le gustaba a Jungkook.


—O-oh Dios.


Taehyung sonrió de lado y supo que había golpeado la próstata de Jungkook, y luego sacó los dedos.


—¿Quieres ponerlo? —Taehyung preguntó después de que sacó el condón de la envoltura. 


—Lo intentaré.


Jungkook pellizcó la parte superior y lentamente comenzó a rodarlo por el eje de Taehyung, tal como lo había visto en las películas porno. ¿Quién sabría que alguna vez serían útiles?


—Buen trabajo. —Taehyung dijo y agarró su polla, antes de alinearse en el agujero de Jungkook. Se burló un poco antes de empujar más allá del anillo de músculos.


—Oh Dios mío, se siente tan bien.


—Eres tan apretado bebé, justo como la primera vez. Increíble. —Taehyung dijo, mientras comenzaba a moverse, evitando a propósito la próstata de Jungkook solo para molestarlo y ver cuánto podía tomar.


—Taehyung, de…ja de burlarte.


—No sé a qué te refieres. —Taehyung respondió y comenzó a empujar más rápido, colocando sus manos a ambos lados de la cintura de Jungkook sobre el mostrador.


Jungkook se aferró a los bíceps de Taehyung para mantener el equilibrio, enterrando la cabeza en su hombro.


Cuando Taehyung le dio un empuje más fuerte, Jungkook casi perdió el equilibrio, pero lo restauró envolviendo sus piernas alrededor de la cintura de Taehyung. El único sonido en la habitación era el golpeteo de piel contra piel y sus gemidos entrecortados.


—Jodidamente amo follarte. —Taehyung susurró en su oído, chupando su lóbulo.


«Jodidamente te amo.»


El cabello de Taehyung se pegaba a su cara después de joder a Jungkook y se veía tan jodidamente caliente que Jungkook podía literalmente correrse solo por mirarlo.


—Eres tan caliente. —Taehyung gimió y arañó los muslos de Jungkook mientras continuaba con un ritmo duro, lo que significa que él mismo estaba realmente cerca de correrse. Rasguños rojos aparecieron en los muslos de Jungkook y picaron un poco, pero todo lo que a él le importaba en ese momento era finalmente alcanzar su orgasmo; el segundo en treinta minutos.


—Mierda. —Jungkook maldijo y Taehyung se corrió con eso porque había algo que era simplemente muy caliente al escuchar a Jungkook maldecir.


Arrancó el orgasmo de Jungkook con movimientos lentos, casi insoportables en su polla, en sincronía con sus estocadas. Cuando Jungkook se corrió, lo hizo un gemido tan tembloroso como sus muslos.


—Mira tu bonita barriga cubierta de tu semen. —Taehyung dijo y bañó dos de sus dedos en ella, antes de llevarlos hasta la boca roja e hinchada de Jungkook.— Chupa.


Y Jungkook lo hizo porque no quería nada más que complacer a Taehyung.


—Toda una puta por el semen. —Taehyung sonrió y Jungkook no debería haberse sonrojado, pero lo hizo de todos modos.


—Vamos a limpiarte.


Jungkook sonrió y dejó que Taehyung se ocupara de él; su pecho y vientre fueron limpiados con unas servilletas de cocina y no se movió mientras Taehyung limpiaba el mostrador (y un poco del suelo) hasta que estaba impecable.


—¿Cuántas veces puedo correrme hasta desmayarme? —Jungkook preguntó mientras Taehyung lo vestía con sus calzoncillos, apoyándose en sus palmas de las manos para poder levantar su trasero.


—Una vez hice que un chico se corriera tres veces antes de desmayarse.


—¿Quien?


Taehyung se encogió de hombros.— Alguien de Daegu.


—Hablando de Daegu, ¿alguna vez volverás allí?


—¿A hacer que?


—Solo a… ver cómo resultó.


—No tengo nada qué ver. La casa aún es propiedad de mi papá que está en prisión, por lo que no se puede vender. Y de todos modos no tengo dinero para el transporte.


—Podría llevarte allí en algún momento.


—En algún momento. Pero no en un futuro cercano.


—¿Por qué no?


—Porque no me gusta pensar en ello. Ahora vamos, baja de ahí y vamos arriba.


—¿Me cargarás? —Jungkook preguntó mientras Taehyung se ponía sus propios boxers.


—¿Qué eres, un bebé?


—Bueno, me llamas bebé así que..


Taehyung puso los ojos en blanco pero sonrió, antes de agarrar la parte posterior de los muslos de Jungkook sobre el mostrador, levantándolo y sosteniéndolo contra su costado. Jungkook envolvió sus brazos alrededor del cuello de Taehyung mientras sus piernas colgaban a los costados.


—¿Cuanto pesas? —Pregunto Taehyung mientras subía las escaleras.


—¿Por qué? ¿Soy demasiado pesado?


—No, sólo soy curioso.


—Bueno, definitivamente soy más pesado que tú.


—Yo peso como, sesenta y tres.


—Sí, bueno, pero aún así eres delgado. Yo peso sesenta y uno debido a toda la grasa.


—Cállate. Estás diciendo que eres gordo, así yo puedo decirte que no lo eres.


—No es verdad. —Jungkook protestó y chilló cuando Taehyung lo dejó caer en la cama.


—Voy a darme una ducha.


Mientras Taehyung se duchaba, Jungkook se lavó los dientes y luego se vistió con su pijama de algodón. Se sentó en la cama y le dolió un poco al sentarse debido al sexo que acababa de tener; pero ese era un dolor que estaba dispuesto a soportar.


Cuando Taehyung salió del baño, todo oliendo a jabón y vestido con su pantalones de dormir, Jungkook estaba sentado en la cama con las piernas cruzadas, repasando la tarea de matemáticas de Taehyung.


—¿Estás realmente revisando mi tarea? —Taehyung preguntó y se dejó caer a su lado en el borde de la cama.


—Sólo estoy asegurándome de que hiciste todo correctamente.


—¿Y? ¿Está bien?


—Sorprendentemente, sí lo esta.


—¿Me estás llamando estúpido?


—No, te estoy llamando negligente.


Taehyung puso los ojos en blanco y dejó caer la tarea en su escritorio una vez que Jungkook se la devolvió.


Jungkook fue el primero en meterse debajo de la manta, y Taehyung siguió sus acciones después de apagar la luz. Permanecieron en silencio unos minutos; Jungkook con la cabeza apoyada en el pecho de Taehyung y un brazo sobre su estómago, hasta que Taehyung le preguntó exactamente cómo habían reaccionado sus padres cuando se enteraron.


—Mi uh-mi mamá estaba realmente molesta y ni siquiera se molestó en quedarse y darme un sermón. Y mi papá..


Dejó de hablar porque su voz estaba a punto de romperse. El recuerdo de su padre amenazándolo y abofeteándolo era demasiado para que Jungkook lo soportara. Siempre había pensado que su padre era un hombre honesto y disciplinado, pero aparentemente había estado equivocado todo el tiempo.


—¿Qué hay de tu papá?


—Él me abofeteó. Y amenazó con enviarme a un internado y simplemente.. no puedo. —Jungkook dijo y su voz tembló antes de que él comenzara a llorar.


La mano de Taehyung se acercó para acariciarle el pelo.


—Esta bien.


—¡No, no lo está! —Jungkook dijo.— No lo esta. Porque soy gordo y gay y mi padre está engañando a mi madre, lo que significa que terminarán divorciados. Si reaccionaron de esta manera por que rompí con una chica, ¿cómo reaccionarán cuando se enteren que soy gay?


—Por favor deja de llorar bebé. —Taehyung dijo y Jungkook lo miró para ver que también él tenía los ojos vidriosos.


—¿Por qué estás llorando?


—Porque tú estás llorando y odio verte así.


Jungkook sintió que su corazón se calentaba.— Nunca te he visto llorar.


—He aprendido a mantener mis sentimientos bajo control por ahora, pero me debilitas.


Jungkook sonrió a través de las lágrimas que seguía derramando a pesar de que había dejado de sollozar por sus problemas. Se deslizó más arriba de la cama hasta que pudo besar correctamente a Taehyung en los labios.


Las manos de Taehyung rodearon su espalda y se enredaron en su cabello, tirando de él más cerca debajo de las sábanas.


—Eres realmente muy agradable. —Susurró contra sus labios y Taehyung sonrió.— Algunas veces.


—¿Solo a veces? —Taehyung bromeó en su boca.


Jungkook asintió y hundió su cabeza en el hueco del cuello de Taehyung. Se quedaron dormidos así; piernas enredadas juntas y corazones latiendo más rápido de lo normal.




                                      




La alarma de Jungkook lo despertó a la mañana siguiente, una molestia a todo volumen bajo la almohada.


—Que mierda. —Murmuró mientras lo sacaba y presionaba el botón rojo en la pantalla. Entonces se dio cuenta de que Taehyung no estaba en la cama. Lo habría llamado, pero luego recordó que la Sra. Lee también estaba probablemente en la casa.


Rápidamente se cepilló los dientes y se puso los pantalones de vestir de la escuela y una camisa a rayas antes de bajar las escaleras. Se sorprendió al ver a Taehyung en el mostrador, tratando de voltear (y teniendo éxito) unos panqueques en una sartén.


—¿Hiciste panqueques? —Jungkook preguntó y se sentó a la mesa.


—Te dije que sabía cocinar.


—Nunca me dijiste eso.


—Bueno, ahora lo sabes. ¿Quieres agua o jugo de naranja?


—¿Es el agua del grifo?


—No, dejé un cubo afuera ayer bajo la lluvia porque así es como conseguimos nuestra agua por aquí.


—¿Estás bromeando, verdad?


Taehyung negó con la cabeza.— Por supuesto que estoy bromeando. ¿Agua embotellada o jugo de naranja?


—Es el jugo de naranja recién exprimido o..


—Oh por el amor de Dios, solo escoge algo de la nevera.


Jungkook se levantó de la silla y abrió la nevera. Frunció el ceño cuando vio que estaba casi vacía, excepto por un bote de mermelada de fresa medio vacío, unos cuantos yogures, una botella de jugo de naranja y uno de leche expirada.


—¿Eso es todo lo que tienes en la nevera?


Taehyung asintió y se encogió de hombros.


—Tenemos que esperar hasta la próxima semana cuando mi mamá y yo recibamos nuestros cheques de pago.


—¿Qué hay de las propinas que ganaste en tu trabajo?


—No puedo quedarme con ninguna porque le debo dinero a mucha gente.


—Oh. —Jungkook dijo, sintiéndose un poco triste.— ¿Y qué comes usualmente para desayunar entonces?


—Pan y mermelada.


—¿Sin mantequilla?


—¿Quién pone mantequilla en el pan con mermelada?


—¿Quién no? ¿Fueron esos los últimos huevos que usaste para los panqueques?


Taehyung asintió y se dio la vuelta para colocar un panqueque en cada uno de sus platos.


Esto significaba que también se habían quedado sin harina y todo lo demás que Taehyung usaba para hacer los panqueques.


—¿Cómo iremos a la escuela?


—En la moto.


—No hay forma de que me suba a eso para ir a la escuela.


—En el autobús entonces.


—¿Como un autobús público?


—No Kookie, el autobús privado.


—¿Tienen de esos?


—Por supuesto que no. —Taehyung rio y Jungkook hizo un puchero.


—¿Podemos simplemente caminar entonces? Es una caminata de diez minutos de todos modos.


—Supongo.


—¿Cómo es que te levantaste tan temprano? —Jungkook cuestionó mientras comían.


—Normalmente me levanto a las seis y media.


—¿Por qué?


Taehyung se encogió de hombros y, al mismo tiempo, el teléfono de Jungkook comenzó a sonar.


—Oh, mierda, es mi mamá. —Jungkook dijo y su corazón comenzó a latir más rápido. No se molestó en responder a su llamada, o a las otras tres que siguieron de su padre.


—No puedes decirle a nadie que me estoy quedando en tu casa, ¿de acuerdo?


—Por supuesto.


Una vez que terminaron de comer empacaron sus mochilas y, después de que Taehyung anunció que se iban (probablemente a su madre) salieron de la casa.


—¿Te vas a quedar esta noche también?


—Creo que sí. ¿Es eso un problema?


—Por supuesto que no. ¿A qué hora sales de la escuela.


—A las dos.


—Toma mis llaves entonces porque yo salgo a las tres.


—¿Qué sueles comer para el almuerzo?


—En la escuela.


—¿Y la cena?


—Normalmente no ceno a menos que tengamos comida adecuada en la cocina o si salgo.


—Bueno.


Una idea sobre comprar comestibles y preparar la cena para Taehyung ya estaba empezando a florecer en la mente de Jungkook y él sonrió. Iba a googlear 'recetas fáciles' una vez que llegara a casa de la escuela.


Casa.


Como era de esperarse, Miyeon ni siquiera se molestó en hablar con él en la escuela y parecía que todos ya se habían enterado de que habían roto porque las chicas comenzaron a coquetear con él y los chicos lo invitaron a muchas más fiestas que antes.


Y como si el día no hubiera sido lo suficientemente mierda, durante el tercer descanso fue llamado a la oficina del director. Sabía que sus padres estaban allí porque nunca antes lo habían llamado a la oficina del director.


Resultó que había tenido razón; porque tan pronto como entró en la oficina, se encontró con los gritos de su madre.


—¡¿En qué demonios estás pensando Jeon Jungkook?!


Ella tiró un papel desmenuzado en su pecho. Esa debió ser la nota que dejó en su escritorio.


—¿Te escapaste de casa? ¿Te estás volviendo completamente demente? —Su padre intervino.


Jungkook le lanzó una mirada al director para ver lo que estaba haciendo. Los estaba mirando sin decir nada.


—¿Dónde te estás quedando? Llamamos a tus amigos..


—Me estoy quedando en un motel.


«Lo que sea que eso sea.

Lo leí en un libro.»


—¡Un motel! —repitió su padre, levantando las manos en el aire.— Estás perdiendo la cabeza, chico!


—Vuelve a la casa Jungkook, no seas idiota.


—Regresaré en unos días, cuando haya aclarado mi cabeza y una vez que dejen de tratarme como a un niño que no puede tomar decisiones. ¡Tengo dieciocho! Tengo permiso para tomar mis propias decisiones especialmente si van a afectar mi futuro.


Su madre suspiró, probablemente dándose cuenta de que tenía razón, pero su padre no lo haría.


—¡Vienes a casa y volverás con Miyeon! ¡Sus padres están devastados! Ella está devastada! Todos están ...


—Te lo dije, no volveré a casa hasta que hayas entendido que soy un adulto y que no necesito que mis padres controlen mi futuro. Ahora, si me disculpan, tengo una clase que tomar.


Y con eso, se dio la vuelta y salió de la oficina sin siquiera decir adiós. Sintió una corriente de adrenalina desconocida y se sintió increíblemente orgulloso de si mismo por finalmente haberse enfrentado a sus padres.


Tan pronto como terminó la escuela, se subió a un taxi y pidió que lo llevaran a Tesco. Una vez que llegó allí, le dijo al conductor que lo esperara, así que salió del auto y caminó hacia la entrada.


Media hora después tenía dos bolsas llenas hasta el punto de explotar, llenas de comestibles. El taxi lo llevó de regreso a la casa de Taehyung y después de que le pagó, luchó para abrir la puerta.


Parecía que no había nadie en casa, así que no se molestó en desvestirse antes de llenar la nevera y los armarios hasta que casi no se podían cerrar.


Luego se cambio a ropa mas cómoda y comenzó su tarea.


Estaba a la mitad de una ecuación cuando escuchó que la puerta principal se cerraba y Taehyung lo llamaba.


—Tengo el resultado de mi prueba. —Taehyung dijo tan pronto como entró en el dormitorio.


—¿Cuánto sacaste?


—Ochenta y nueve.


—¡Oh Dios mío, eso es genial! —Jungkook exclamó y lo atrajo por su cuello para besar sus labios.— ¿Mamada de celebración?


—Por mucho que me gustaría, tengo que ir al trabajo en diez minutos. Iré en la moto, así que estaré en casa…. a las siete y media, o a las siete cuarenta y cinco.


—Bueno.


—¿Puedes arreglártelas por tu cuenta?


Jungkook puso los ojos en blanco.— Claro que puedo. ¿Cuándo estará tu mamá en casa?


—Tiene trabajo hasta las once. Trabaja doce horas.


—Esto es horrible.


—Realmente no.


—Eres insensible.


Taehyung se encogió de hombros y rápidamente dejó caer su mochila en la cama.


—Ah, y por cierto, ¿Te importa si cocino la cena?


—Si tienes con qué cocinar, no quemas la casa y no me das una intoxicación alimentaria, entonces claro.


—Si no te gusta la comida, puedes comerme. —Jungkook dijo y Taehyung sonrió de lado, antes de inclinarse para depositar un beso en los labios de Jungkook y marcharse.


Jungkook terminó su tarea a las seis y media, así que después de tomar una larga y bien merecida ducha, se sentó a la mesa de la cocina para buscar recetas fáciles de preparar.


Encontró una que sonaba bastante elegante pero fácil de hacer y tenía todos los ingredientes para hacerlo. Todo lo que necesitaba era asegurarse de no incendiar la cocina.


Le tomó un poco más de una hora para hacer todo y mientras se lavaba las manos escuchó la motocicleta de Taehyung que venía por la calle.


No pasó mucho tiempo hasta que Taehyung entró, desabrochándose la chaqueta mientras cerraba la puerta.


—¿Realmente cocinaste algo? ¿Sin tener que llamar a los bomberos? —Taehyung preguntó con sorpresa burlona, caminando hacia Jungkook para mirar hacia la mesa.


—¿Te gusta?


—Huele.. bien en realidad. —Taehyung admitió y se inclinó para besar a Jungkook, pero el más joven puso una mano en su pecho para detenerlo.


—Ew, pero no lo hagas. Estás sudoroso.


Taehyung rio.— Voy a darme una ducha. ¿De dónde sacaste la comida?


—Fui de compras.


—No lo hiciste. —Taehyung dijo con incredulidad, pero se dio la vuelta para abrir la nevera, luego los armarios.— Santa mierda.


—Puedes agradecerme tomando una ducha.


—Bien.


Jungkook se sentó a la mesa y acomodó su cabello, sonriendo para sí mismo.


Cuando Taehyung bajó, se había cambiado a una camiseta Pink Floyd y unos pantalones Nike. Se sentó a la mesa frente a Jungkook, inspeccionando la comida de cerca.


—¿Qué es esto? Literalmente no me estoy comiendo esto. Por cuestiones de seguridad.


—Sin embrago, parece que te gusta comer mi culo. —Jungkook señaló.


Taehyung lo miró por un momento antes de levantar su cuchara.


—Touché.


Jungkook sonrió, complacido, antes de comenzar a comer también.


—Así que mis padres vinieron a la escuela hoy. —Dijo después de unos cuantos mordiscos.


Taehyung enarcó las cejas mientras se llenaba la boca en señal de que Jungkook continuara.


—Y mi padre comenzó a decirme que me había vuelto demente y esas cosas, pero le dije que volvería a la casa una vez que se den cuenta de que soy un adulto responsable que puede tomar sus propias decisiones. —Jungkook divagó, orgulloso de sí mismo.


—Oh, eres un adulto responsable, estoy completamente de acuerdo. —Taehyung dijo y tomó un sorbo del jugo de naranja y manzana que Jungkook había servido en sus vasos.


—¡Deja de burlarte de mí! Nunca les he respondido a mis padres, y mucho menos me he enfrentado a ellos por mi mismo.


—Lo se bebé estoy orgulloso de ti.


Jungkook sonrió.


—¿Qué?


—Nada.


—Estás sonriendo como un idiota.


—Me gusta cuando me llamas bebé. Es mejor que Kookie. O princesa.


—Entonces te gusta ser mimado. —Taehyung observó.


Jungkook se encogió de hombros, pero asintió.


—Es bueno saberlo.


—Tienes algo de comida en la esquina de tu boca.


Taehyung se lo limpió y luego procedió a chuparlo de su dedo.


—Eso es asqueroso.


—Literalmente, tuve tu polla en mi boca y ¿crees que esto es asqueroso?


Jungkook se rió (en realidad se rió) y Taehyung le sonrió.


—Entonces, ¿esto es como una cita? —Preguntó Taehyung y Jungkook se puso serio.


—¿Si tu quieres?


—Si tú quieres.


—Quiero.


—Está bien, entonces. Es una cita.


—Si hubiera sabido que esto sucedería, me habría vestido más elegante.


Taehyung puso los ojos en blanco con cariño y Jungkook trató de ocultar una sonrisa con el dorso de su mano, pero fracasó miserablemente.



                                     



Al día siguiente salieron nuevamente con su grupo de amigos al restaurante Rockies, y esta vez Taehyung puso un brazo alrededor del hombro de Jungkook tan pronto como se sentaron.


—Así que ahora que Taehyung y Jungkook follaron, ¿cuándo es su turno? —Yoongi preguntó después de que la camarera tomó su orden.


Jungkook se sonrojó y se inclinó hacia Taehyung porque él era cálido y.. Taehyung.


—No sé de dónde obtuviste tu información, pero tuvimos sexo hace como un mes. —Namjoon respondió, abriendo su paquete de cigarrillos.


Y fue la primera vez que Jungkook no sintió la necesidad de compararse con Jin porque mientras supiera que tenía a Taehyung, realmente nada más le importaba.


—¿Es cierto que tuvieron su primera cita este lunes? ¡Eso es tan lindo!


Jungkook asintió, sonriendo y Taehyung le apretó el hombro.


—Yo cocine. —Se jactó.


Jimin y Jin se quejaron, girando sus ojos porque Jungkook había estado hablando de ello sin parar.


—¿Qué cocinaste? —Preguntó Yoongi obviamente hambriento.


Jungkook sonrió y levantó las manos para simular la acción.


—Cociné estofado de pollo picante y patatas acarameladas.

Capítulo 20